Joy For All. Gato robot interactivo para personas mayores y personas con demencia
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Gata robótica interactiva como compañera para personas con demencia
Quien trabaja en el cuidado de personas o atiende a familiares con demencia sabe que quienes la padecen suelen vivir en su propio mundo. Llegar a ellos puede ser un verdadero desafío. Aquí es donde Lucky puede ayudar. Al igual que sus compañeras Goldy y Blacky, es una gata robótica. Los animales robóticos se utilizan desde hace tiempo en el ámbito asistencial para facilitar el contacto cuando las palabras no bastan. La gata robótica puede ser un complemento valioso en el cuidado de personas con demencia, ya sea por parte de personal asistencial o familiares. Pasar tiempo con esta gata de peluche puede aportar alegría, tanto a la persona mayor como a la familia y al personal de cuidado que la ve disfrutar.
Realista gracias a tecnología avanzada
La gata robótica se asemeja mucho a su homóloga de cuatro patas, y su pelaje es suave al tacto. En el interior de esta entrañable compañera hay tecnología de sensores, movimiento y vibración. La gata reacciona a movimientos y abrazos, puede abrir y cerrar los ojos y la boca, y levanta la pata de forma típicamente felina. Al acariciarla, ronronea, y de vez en cuando maúlla. Sus dos patas traseras están diseñadas deliberadamente para ser móviles, ofreciendo una sensación más natural, algo con lo que muchas personas con demencia disfrutan jugando.
Interacción y cercanía
Los sensores integrados generan reacciones que varían según dónde y cómo se toque a la gata. Si se le toca la mejilla izquierda, gira la cabeza hacia la mano que la acaricia. Si no se la toca durante unos minutos, se echa una siesta; una suave caricia en el lomo la despierta de nuevo. Muchas personas mayores que ya no pueden tener una gata real debido a limitaciones físicas o de espacio aprecian esta compañera de fácil cuidado.
Conexión emocional en la demencia
Las personas mayores, especialmente aquellas con demencia, dependen cada vez más de ayuda y a veces se retraen. El contacto con un animal —incluso uno robótico— suele percibirse como menos complicado y menos intimidante que otras formas de interacción. Pasar tiempo con la gata robótica puede transmitir una sensación positiva. Algunos usuarios recuerdan a la gatita de su infancia, mientras que otros descubren por primera vez la alegría de tener una compañera animal, y todos aprecian que la gata robótica nunca araña ni muerde.
Sin la responsabilidad de una mascota real
Pasar tiempo con la gata interactiva es percibido por muchos como agradable y relajante. Además, es adecuada para quienes no pueden tener una gata real por alergias, y libera de la responsabilidad, a menudo pesada en la vejez, de cuidar a un animal vivo: la gata robótica no necesita alimentación ni visitas al veterinario. Siempre está lista para achuchar, abrazar y cepillar.
Diseño galardonado
Lucky, Goldy y Blacky fueron creadas con gran experiencia y conocimiento técnico, y son bien recibidas por propietarios, familiares y personal de cuidado. La Dementia Society of America, una organización de voluntarios en EE. UU. dedicada a sensibilizar sobre la demencia, ha reconocido a esta gata robótica. Además, el peluche interactivo ha recibido dos veces en EE. UU. el Caregiver Friendly Award, para productos de especial beneficio para los cuidadores.
Características de las gatas robóticas interactivas
Bajo la cubierta del vientre de la gata hay un interruptor de encendido y apagado para activar o desactivar sus funciones. Con este interruptor también se puede silenciar solo el sonido. Funciona con 4 pilas alcalinas C (LR14) de 1,5 V, incluidas en el envío. Con unos 2,2 kg de peso y 45 cm de longitud, la gata robótica tiene aproximadamente el peso y el tamaño de una gata real.
Limpieza: La suciedad en la gata debe eliminarse de inmediato. No utilice productos de limpieza ni quitamanchas; use un paño húmedo. Nunca sumerja la gata en agua, ya que esto dañaría la electrónica, los motores y los sensores.
Ventajas de las mascotas interactivas
- Experiencia realista: Gracias a movimientos naturales, expresiones y sonidos suaves, estos animales resultan especialmente realistas: una auténtica experiencia sensorial.
- Experiencia agradable: Muchos usuarios encuentran relajantes estos animales interactivos, no solo en el contexto de la demencia, sino también ante otras cargas.
- Fácil cuidado: La superficie de la mayoría de los modelos se puede limpiar fácilmente con un paño húmedo, ideal para el uso diario.
- Conexión emocional: Muchos usuarios sienten que el animal es un compañero fiel, creando una sensación de cercanía que puede resultar agradable.
A tener en cuenta
- No apto para lavadora: Los modelos con electrónica sensible no deben lavarse en lavadora ni sumergirse completamente en agua. Una excepción es la RobiCare Smart Cat, cuya funda es lavable a máquina.
- Ligera pérdida de pelo: Como una mascota real, algunos peluches pueden perder algunas fibras con el tiempo; esto es normal y no afecta a su funcionamiento.
- Movimiento limitado: Las mascotas interactivas pueden sentarse, moverse y reaccionar, pero no pueden caminar ni desplazarse por sí mismas. Llevan motores incorporados para posibilitar movimientos realistas, que pueden escucharse suavemente durante su funcionamiento, de forma similar a otros juguetes interactivos.
- Información de seguridad: Restricción de edad: No apto para niños menores de tres años debido a piezas pequeñas que podrían tragarse; riesgo de asfixia.
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Encontrará todas las respuestas sobre funciones, cuidado y uso en nuestra página de preguntas frecuentes de Joy For All.
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